Hacia atrás
Historia del santuario de Maria de Tindari
Ubicado en la cima de la colina rocosa que domina el centro de Rocca di Capri Leone, el Santuario dedicado a la Virgen Negra de Tíndari domina la llanura de abajo como un gran púlpito con vistas al mar Tirreno. Desde el campo panorámico frente a la base, sobre el que se encuentra la imponente estatua de la Virgen de Tíndari, se pueden ver las Islas Eolias, muchos centros de la costa del Mar Tirreno y de los Nebrodi. La primera estructura construida sobre la colina rocosa, de origen caliza dolomítica, fue una “Torre de la Paloma”, circular, perteneciente a la familia Cupane (foto 1).
Foto 1
En su interior había celdas para la cría de aves, siendo la agricultura su principal finalidad, en particular la fertilización de la tierra y la alimentación. Se dice también que la familia Cupane también guardaba algunas palomas mensajeras en el palomar, utilizados a finales del siglo XIX y principios del XX para comunicarse con su residencia de Palermo. Entre 1941 y 1943, con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, precisamente por su posición estratégica, los italoalemanes construyeron una posición de guerra para contrarrestar el avance de los aliados, formada por dos casamatas conectadas entre ellas a través de un túnel excavado en la roca, de norte a sur, y que también servía de aireador. La casamata más alta tenía tres salidas de incendios orientadas al suroeste, oeste y norte, mientras que la inferior tenía tres salidas orientadas al oeste, norte y noreste (foto 2).
Foto 2
Al contrario de lo que se afirma en diversos relatos en los que se dice que nunca se disparó un tiro desde esta posición, las dos casamatas, junto con las otras ubicadas a poca distancia, fueron escenario de batalla. El 10 de agosto de 1943 fue un largo día de fuego, durante el cual el avance estadounidense se ralentizó. Aprovechando la torre palomar preexistente y el tejado adyacente de la casamata superior, entre 1956 y 1957 el puesto de guerra se transformó en un lugar de culto (foto 3).
Foto 3
Esto sucedió después de que la pequeña estatua de la Virgen Negra de Tindari, donada por la Curia de Patti a la entonces recién erigida Parroquia de María Santísima del Rosario, fuera llevada en peregrinación en el otoño de 1954, deteniéndose en cada casa de la creciente Rocca, aldea que, en aquel momento, casi había alcanzado los 1000 habitantes (foto 4).
Foto 4
La estatua permaneció en un edículo de papel maché creado por el Señor Giovanni Messina, por alrededor de un año, dentro de la recién renovada y ampliada iglesia de la Virgen del Rosario, a la espera de ser ubicada en un lugar definitivo. La elección de este lugar no fue fácil debido al campanilismo entre los distintos barrios del caserío que competían por el derecho a albergar el santuario religioso. Durante una de las numerosas reuniones populares, en la que también participó como "moderador" el entonces párroco don Filippo Caputo, un agricultor, Agostino Russo, expresó su opinión ante los contendientes. Expresándose en lengua siciliana, dijo "vû dicu iò unni l'aviti a mettiri 'a Madonnuzza, supra 'u palummaru di Cupani" (Os diré yo dónde debéis poner la Virgen, encima del palomar de Cupane). La idea, inicialmente subvalorada por los presentes, fue apoyada por los hermanos Basilio y Francesco Lazzaro, por el párroco Filippo Caputo, por Salvatore Acciano y por el joven Giuseppe Grasso (futuro alcalde de Caprileone), que convenció a todos que consideraran la propuesta de Agostino Russo como la mejor entre las muchas planteadas como hipótesis. El último obstáculo, sin embargo, lo representó la familia Cupane, propietaria del palomar. A petición de una delegación popular encabezada por Giuseppe Grasso y Giuseppe Triscari, el notable señor Felice Cupane, hombre de gran fe, no dudó en conceder el permiso, declarando que nunca se opondría a la creación de un lugar de culto dedicado a la Virgen del Tindari. En primer lugar se construyó la zona situada delante del antiguo palomar, que aún hoy reposa sobre el tejado de la casamata superior, a la que se cerraban las tres salidas de incendios. A continuación se bloquearon las aspilleras de la torre que permitían a las palomas entrar en el palomar y se creó una puerta de acceso al interior de la estructura circular adaptada para albergar la estatua de la "Virgen con el Niño" y el ofertorio. En el frente, justo encima de la puerta, estaba colocado el mosaico que decía "Mater Mea, Fiducia Mea" (foto 5).
Foto 5
Sobre el tejado de la antigua palomar se construyó el edículo que albergaba la pequeña estatua de la Virgen Negra, que permaneció inalterada hasta 1986 (foto 6).
Foto 6
La base del edículo tiene forma de pirámide trunca con base hexagonal. Las seis caras trapezoidales estaban cubiertas con mosaicos verdes, cuya instalación fue obra de Virgilio Pirrotti. Sobre él descansaba el edículo, realizado con una estructura de hierro y un techo en forma de pirámide sobre una base hexagonal, en cuya cima se alzaba una pequeña bandera de veleta, rematada por una cruz. El proyecto del quiosco fue ideado por el joven Teodoro Vitanza, que entonces tenía veinte años. Entre 1958 y 1960, durante la administración del alcalde Basilio Lazzaro, se construyó la escalera principal (foto 7),
Foto 7
que sube desde la Calle Provinciale de abajo hasta la plaza panorámica. En la construcción, realizada por la empresa Benedetto Versaci, también colaboraron ciudadanos voluntarios. De gran importancia fue la aportación económica de los miembros de las dos cofradías de la época, la de la Virgen del Rosario y la de San Antonio.
A mediados de los años ochenta, el Señor Giuseppe Grasso, alcalde desde hace más de tres décadas, animado por su profunda fe, creó dos nuevas obras religiosas en la aldea de Rocca, que en aquella época tenía casi 4.000 habitantes: la renovación y ampliación del Santuario de la Virgen de Tindari y la Iglesia de Nuestra Señora de Czestochowa, situada aguas abajo, justo delante del Santuario. El proyecto del actual Santuario fue confiado al topógrafo Francesco Sirna de Rocca di Capri Leone, que siguió las indicaciones de Giuseppe Grasso, el principal creador, y de Benedetto Sgrò, un hábil artesano que lo apoyó en la difícil empresa. La ampliación del Santuario se realizó respetando la morfología de los lugares. A la derecha de la escalera original se creó una avenida con acceso desde la calle Provinciale, a lo largo de la cual, en el lado derecho, se colocaron los edículos en los que se encuentran quince figuras de bronce que representan los Misterios del Rosario (foto 8).
Foto 8
Entre la escalera principal y la nueva avenida se encuentra el edículo que alberga una pequeña estatua de la Virgen de Tindari después de la restauración de 1995, que devolvió la estatua a su configuración original. A la izquierda se encontraba la estatua de San Pío (foto 9), ante el algarrobo centenario caracterizado por una gran rama horizontal.
Foto 9
Continuando llegamos a la entrada a la cueva, dedicada a la "Virgen Santa del Carmelo" obtenida en las cavernas de las antiguas casamatas. En el interior, el recorrido serpentea desde la casamata inferior (foto 10)
hasta la superior, adornada con nichos, obra del artesano Giuseppe Galati, con las estatuas de la Virgen del Carmelo, San Felice, Sant'Antonio y San Filippo Apostolo, hasta llegar al pie de la "Scala Consecrata", obra del artesano Benedetto Sgrò (foto 11).
La escalera tiene escalones de reducida altura, que los fieles, cuando es posible, suben de rodillas hasta llegar a la cueva superior, decorada por el artista Francesco Lonardo, donde se encuentra una pequeña estatua de la Virgen Negra. Las salidas de fuego de la casamata superior han sido abiertas de nuevo, dos de ellas se han transformado en pequeñas ventanas mientras que la tercera, orientada al norte, se ha convertido en la puerta de salida, junto al panel informativo. A partir de este punto la ruta se bifurca. Bajando se llega a la avenida del Misteri o, continuando la subida, se llega a la plaza panorámica sobre la que se encuentra la base que sostiene la estatua de la Madonna de Tindari, realizada junto con los bajorrelieves que representan los Misterios, en 1986, del escultor Roman Andrea Trisciuzzi (foto 12).
La inauguración tuvo lugar el 21 de septiembre de 1986 en medio de una gran multitud (foto 14).
Foto 14
Cuando llegó el momento de liberar la estatua de la tela que la cubría, debido al mal tiempo que había precedido a la ceremonia, quedó atrapada en la corona de la Virgen. En ese momento un ciudadano voluntario, Santo Marina, subió valientemente a la cima, logrando desatar el velo y finalmente descubrir la estatua (foto 15).
Foto 15
En 2017, durante la ejecución de trabajos de mantenimiento en el pedestal y la base que sostiene la estatua, se reemplazaron las coronas de la Virgen y el Niño Jesús, así como el lirio sostenido por la Virgen. Estos ornamentos fueron creados por el escultor Mario Roberto Valenti de Rocca di Capri Leone y bendecidos por el Obispo de Patti, Guglielmo Giombanco. OCada año, en mayo, la escalera principal es escenario de una característica exhibición floral, organizada por la asociación local "Movimiento Juvenil", un evento que con el paso de los años se ha convertido en un momento de recogimiento para toda la comunidad en torno a la Estatua de la Virgen. (foto 16).
Foto 16
En 2025 se finalizaron los trabajos de restauración, se rehízo el pavimento de la plataforma panorámica y se introdujo una novedad extraordinaria única en Europa: la estatua de la Virgen María ha sido equipada con un mecanismo giratorio que le permite realizar un giro de 360 grados. Cada día al mediodía, al sonido del Ave María, las miradas de María y el Niño Jesús abrazan cada rincón del pueblo en señal de protección y bendición. La iniciativa, nacida de una idea de la asociación "Movimiento Juvenil" y luego impulsada por el guardián del santuario Nino Carcione, fue posible gracias a la contribución del ayuntamiento de Capri Leone y de la empresa "Bruno Costruttori di Certezze", que donó generosamente el mecanismo. La elaboración de la parte artística y estructural requirió el compromiso de varios profesionales. El constructor Salvatore Basile se ocupó del complejo trabajo estructural, mientras que el señor Nigrelli Giuseppe realizó el mecanismo de rotación. El escultor Mario Valenti diseñó la moldura calada que decora la base octogonal sobre la que se apoya la estatua, que luego fue realizada con maestría por el Herrero Salvo Carbone.
Texto editado por Giuseppe Vitanza
Traducción por Mariangela Sapienza